Las obligaciones que pesan
sobre las empresas como resultado de la reciente reforma del Código Penal hacen
dirigir nuestra mirada a los procesos de control interno a introducir en las
empresas.
Si echamos una ojeada a
países de nuestro entono, comprobaremos que distintas fórmulas de Compliance
llevan tiempo implantadas en Gran Bretaña; en particular, en empresas
correspondientes al sector de las finanzas, donde está consolidada la figura
del director de cumplimiento normativo:
figura cuya dimensión, por otro lado, trasciende las funciones de mero asesor
jurídico.
