miércoles, 10 de junio de 2015

Reforma del Código Penal: Compliance; Empresa Familiar y PYMEs (II)

Las obligaciones que pesan sobre las empresas como resultado de la reciente reforma del Código Penal hacen dirigir nuestra mirada a los procesos de control interno a introducir en las empresas.

Si echamos una ojeada a países de nuestro entono, comprobaremos que distintas fórmulas de Compliance llevan tiempo implantadas en Gran Bretaña; en particular, en empresas correspondientes al sector de las finanzas, donde está consolidada la figura del director de cumplimiento normativo: figura cuya dimensión, por otro lado, trasciende las funciones de mero asesor jurídico.

En nuestro país, la mayor parte de las grandes empresas de dimensión corporativa disponen de sus propios departamentos especializados en funciones de supervisión interna.

No sucede lo mismo en el entorno de la pequeña empresa, empresa familiar, e.t.c. Sin embargo, debe quedar muy claro que las Pymes NO están exentas de la obligación de cumplimiento y, por ello, destacamos la conveniencia de acudir a servicios externos que elaboren una auditoría de cumplimiento, detecten posibles incumplimientos y realicen protocolos de actuación.

Conviene tener presente que las exigencias de la reforma penal alcanzan por igual tanto a grandes empresas como a pymes y empresas familiares, cuyos representantes legales están expuestos a posible responsabilidad penal por no implantar protocolos de control adecuados en su negocio. Códigos de conducta internos a los que quedarán sujetos tanto los directivos como el personal, y que harán hincapié en la importancia del cumplimiento de las normas y de la ejemplaridad de las conductas en el entorno laboral.

Es posible que en ocasiones sea la falta de recursos la causa que explique la renuncia de las pymes a la implantación del compliance. Sin embargo, la externalización es una válida opción alternativa a considerar. Son abundantes las firmas de consultoría y asesoría jurídica que ofrecen este servicio, con la posibilidad de optimizar costes.

En el fondo, se trata de una apuesta que, acarreando a corto plazo un innegable coste en inversión, presenta a largo plazo evidentes beneficios (control de problemas futuros, confianza e imagen frente a proveedores, clientes y socios, etc.)